Día sagrado


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HABLEMOS DE IGUALDAD DE GÉNERO… POR FIN!!


Cuando hablamos de procurar, buscar y exigir igualdad, obviamente, hablamos de igualdad de derechos y oportunidades, hablamos de equidad, de ecuanimidad, de justicia, de respeto a la diferencia por parte de todos.

Es obvio que, biológicamente, existen diferencias clarísimas entre hombres y mujeres (y no sólo físicas ya que el físico influye en la personalidad). Unas son fácilmente identificables y otras son más sutiles. La genética es la que es.

La pregunta es… ¿Hemos alcanzado los máximos niveles de igualdad en nuestra sociedad?

¿Es ya la genética (lo biológico) la que marca las diferencias entre hombres y mujeres?.

La respuesta, por desgracia es… NO.

Hace solo 50 años estaba mal visto que una mujer fuera sexualmente activa. Y las que lo eran, lo eran solo en la intimidad. Estaba socialmente mal visto que una mujer ocupara puestos de responsabilidad en distintos estamentos de la sociedad. La mujer debía estar en su casa cuidando a sus hijos y ocupándose de las labores “propias” de su sexo y… miles de ejemplos más que denotaban una desigualdad enorme entre hombres y mujeres. Infinidad de estereotipos fijados como consecuencia de la educación recibida (y os recuerdo que la educación no solo se recibe en escuelas o universidades) y costumbres impuestas por regímenes totalitarios o religiones monoteístas.

Es muy evidente que la sociedad ha evolucionado a mejor respecto a la igualdad de género pero, de la misma forma, hemos de admitir que aún queda mucho camino por andar.

Las diferencias biológicas entre hombres y mujeres no justifican que los hombres tengamos que ser más activos, más agresivos, más inteligentes, más emprendedores, más violentos, menos sensibles, más activos sexualmente, más protectores, más paternalistas, más inquietos, más deportistas etc. Que las mujeres.

Definición:

“La violencia contra las mujeres designa todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que causa o es susceptible de causar a las mujeres daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, e incluye las amenazas de tales actos y la restricción o privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como privada”. (ONU)

La violencia de género tiene sus orígenes en la desigualdad entre ambos sexos.

Esta es la clave y es lo que muchos y muchas no terminan de entender.

Y recuerdo que hay muchos tipos de violencia de género.Violencia en la pareja

  • Violencia en la pareja.

Violencia en las relaciones de pareja (o expareja)

Violencia en las relaciones de noviazgo

  • Violencia en la sociedad.

Agresiones sexuales

Explotación y tráfico de mujeres con fines sexuales y/o con otros fines

  • Violencia en el entorno laboral

Acoso sexual

Bullying/Mobbing

  • Violencia en los medios de comunicación

Explícita: Pornografía

Violencia física

Representaciones de violación o de esclavitud sexual

Utilización de mujeres y niñas como objetos sexuales

Implícita: Estereotipos sexistas (imagen de la mujer: como objeto sexual, ama de       casa o “estándar de belleza inalcanzable”,)

  • Violencia institucional (perpetrada o tolerada por el estado)

Física

Emocional

Sexual

Aborto o esterilización forzada

  • Violencia en las tradiciones culturales.
  • Mutilación genital femenina
  • Matrimonios precoces
  • Ejecuciones extrajudiciales
  • Crímenes por la dote
  • Crímenes por honor
  • Agresiones con ácido
  • Violencia en los conflictos armados

Indeterminada (de todo tipo y condición)

Un 24 por ciento de los jóvenes andaluces piensa que el lugar de una mujer está en casa con su familia y el 10 por ciento considera que el hombre debe tomar las decisiones importantes en la pareja, según el Informe Andalucía Detecta, del IAM, y el Informe social de la Juventud en Andalucía del Instituto Andaluz de la Juventud, el Centro de Estudios Andaluces y la Consejería de Educación.

El estudio concluye que los jóvenes andaluces ven la realidad a través de unas “lentes sexistas y relacionan su vida en pareja con los mitos del amor romántico”.

Del mismo modo, “más del 20% de los jóvenes creen que la mujer es más débil que los hombres, y 82,9% de los chicos y el 68,5% de las chicas no creen que tengan riesgo de sufrir violencia de género en sus futuras relaciones de pareja”. Además, “el 25% de los jóvenes andaluces creen que las causas de la violencia de género son el alcohol y las drogas.

Estos estudios y la realidad palpable demuestran que aunque se ha recorrido mucho camino en pos de la igualdad de género, aun queda mucho por hacer.

Por desgracia existen aun demasiadas personas (hombres y mujeres) que justifican las desigualdades y un papel secundario de la mujer aludiendo a la biología o la genética.

Dicho de otra forma; hay aun demasiadas personas (hombres y mujeres) con una educación machista tal que para justificarla argumentan diferencias biológicas.

El machismo hoy día ya no es tan evidente. Es mucho más sutil hasta el punto de que se confunde con “lo natural”. Me asombra cómo muchas personas (mujeres y hombres) aceptan ciertos roles impuestos social, cultural y educacionalmente y que relegan a la mujer a un segundo plano y la hacen dependiente de los hombres.

Por cierto… aunque el sistema hormonal femenino es diferente al masculino, la famosa “inseguridad femenina” no tiene un origen biológico.

Y toda esa influencia es constatable en todos los ámbitos y en todos los comportamientos. Desde lo profesional hasta lo sexual, desde lo relacional hasta lo comportamental.

Es cierto que cuando los roles estaban claros y totalmente definidos, las cosas eran más fáciles. Todas las mujeres y todos los hombres sabían, poco más o menos, a qué debían aspirar y qué se esperaba de ellos y ellas.

Pero si queremos ser seres libres, autónomos, autosuficientes e independientes debemos asumir nuestra responsabilidad y desarrollarnos como lo que cada cual sea y quiera, sin influencias sociales, culturales y educacionales que condicionen y coarten nuestras posibilidades personales, sin roles estereotipados que nos digan cómo debemos ser y a qué debemos aspirar por el hecho de ser hombres o mujeres. Para conseguirlo se hace necesario abrir aun más nuestras mentes y, tras reconocer el machismo y sexismo que aun nos condiciona, dar los pasos necesarios en pos de una verdadera libertad e igualdad de género que respete las diferencias entre cada persona independientemente del sexo al que se pertenezca.

La mujer está tan o más capacitada que el hombre para ocupar puestos de responsabilidad, para desempeñar cualquier papel en la sociedad, para liberarse de la presión social por el aspecto físico estereotipado, para ser tan activa sexualmente como el hombre, para enfrentarse a las contingencias propias de la vida sin necesidad de depender de un hombre, para liberarse del qué dirán ante su papel de madre, bella, sensible o buena esposa.

La mujer tiene la obligación moral, por tanto, de reclamar un papel protagonista en la sociedad y desterrar el papel de segundo plano (“así limpiaba así así…”) o acompañante necesaria del hombre (“Señora de tal…”) que ha venido desarrollando durante demasiado tiempo y, aunque mucho mejor… aun persiste hoy día.

En España hay 1.500.000 mujeres que sufren violencia y que no se definen a sí mismas como víctimas, según datos oficiales del Instituto de la Mujer.

De la misma forma que un hombre promiscuo se permite alardear y presumir de hombría ante sus amigos y socialmente está bien visto, una mujer promiscua sigue siendo calificada como puta y/o guarra (un motivo más para inhibir el deseo sexual femenino)

Más datos actuales:

  • El 23% de los adolescentes conciben a la mujer como «inferior y débil»
  • El 54% de los estudiantes ve razonable que la mujer lo deje todo por las necesidades profesionales del hombre, pero no lo ve tan claro cuando hablamos del trabajo de su mujer.
  • El 52% de los adolescentes varones y el 45% de las adolescentes justifica un cambio de residencia provocado por el trabajo del hombre, pero no por el empleo de la mujer.
  • El 53% de los estudiantes de entre 14 y 16 años piensa que la infidelidad de la pareja «requiere un severo escarmiento».
  • El 33% de las adolescentes no considera abuso sexual el que proviene de la pareja.
  • El 52% de los estudiantes considera que las mujeres están más capacitadas que los hombres para las tareas domésticas y el cuidado del hogar
  • Comportamientos de posesión en la pareja son considerados como normales. “Asumen como normal que su pareja les diga que no quiere que salga con sus amigas o que se ponga un tipo de ropa”.
  • Ante preguntas sobre si las mujeres tenían más capacidad que los hombres para ser tolerantes o para cuidar de los niños, las respuesta indican de forma mayoritaria el sí.

Los fríos y escalofriantes datos sobre las muertes, en España, por violencia de género:

Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en 2011= 61

  • Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en 2012= 52
  • Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas a octubre de 2013= 42

. En 2014 van 46 mujeres asesinadas

  • Solo el 4% de los asesinos estaba bajo los efectos del alcohol
  • Las mujeres con discapacidad sufren un 9% más de violencia de género
  • Nº de hombres enjuiciados y condenados en 2010= 16.027 (mujeres= 241)
  • El 74% de las mujeres asesinadas en 2011 no denunciaron
  • Violencia machista en menores ha crecido un 33%

Los hombres, por nuestra parte, en aras de alcanzar justicia e igualdad, debemos hacer un esfuerzo por liberarnos de nuestras presiones también. De ese constante y retrógrado afán por dejar bien clara nuestra masculinidad (en cada acto y en cada frase) o del sentido de la posesión. Los hombres también lloramos, también somos sensibles y tiernos, también somos cuidadores de nuestros hijos e hijas o de nuestros mayores y también podemos planchar la ropa. Y no por ello somos menos hombres. La biología no nos prohíbe usar camisetas rosas, ni poner una lavadora, ni mostrarnos sensibles o habladores en los momentos oportunos, ni nos conduce a mostrarnos paternalistas o posesivos ante una mujer.

Las consecuencias más visibles de la desigualdad de género son los asesinatos y el maltrato con su carga de dolor, pero yendo más allá, es también el origen de demasiado sufrimiento y conflictos de pareja porque no permite el desarrollo personal, el vivir la sexualidad de forma activa y natural y la limitación que todo ello supone para las personas.

Termino este artículo recordando lo importante:

La violencia de género tiene sus orígenes en la desigualdad entre ambos sexos.

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE LAS PENOSAS REALIDADES A LAS QUE SE ENFRENTA EL ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECIALES DE APOYO EDUCATIVO Y SUS FAMILIAS… POR FIN!!


INTRODUCCIÓN:

Las últimas tendencias pedagógicas evidencian la necesidad de hacer de la inclusión algo tan normalizado que, precisamente, tienda a hacer desaparecer el término “inclusión” por falta de utilidad.

Desde esta perspectiva, la escolarización en escuelas especiales, grupos en aulas específicas o programas especiales con carácter permanente debería ser una excepción.

La educación inclusiva implica una visión diferente de la educación y debe estar basada en la diversidad y no en la homogeneidad.

Cada alumno y cada alumna tiene unas capacidades, intereses, motivaciones y experiencias personales únicas.

   Las diferencias son inherentes a los seres humanos y se manifiestan en los ámbitos en que estos se desarrollan.

En el ámbito educativo, estas diferencias se expresan, en muchas ocasiones, en necesidades especiales que la comunidad educativa debe atender adecuadamente en pos del derecho a la igualdad de oportunidades y la integración social de todas las personas.

La educación tiene el imperativo ético de asegurar la igualdad sin que ello signifique uniformidad, para no reproducir las desigualdades y exclusiones presentes en la sociedad y para, desde la educación, tender a corregirlas.

En la misma línea, la UNESCO (2007) pone de manifiesto que “tratar de forma homogénea situaciones y necesidades diversas, acentúa las desigualdades. La respuesta a la diversidad implica pasar de un enfoque homogeneizador (en el que se ofrece lo mismo a todos y que refleja las aspiraciones de las culturas y clases dominantes) a un enfoque que considere las distintas identidades, necesidades y opciones de cada uno y valore las diferencias como algo que enriquece a las personas y sociedades”.

Para ello se hace necesaria la transformación de los sistemas educativos y de las culturas, las prácticas educativas y la organización de las escuelas para que atiendan la diversidad de necesidades educativas del alumnado, y para lograr el pleno aprendizaje y participación de cada niño y cada niña.

DESARROLLO:

Convertir las escuelas en inclusivas requiere dar una respuesta educativa acorde a las necesidades de su alumnado y desarrollar propuestas didácticas que estimulen y fomenten la participación de todos. De esta forma, la educación inclusiva se opone a cualquier forma de segregación y a cualquier argumento que justifique la separación en el ejercicio de los derechos a la educación.

Tras un estudio realizado por la universidad de Salamanca en 2008, se concluye que las principales dificultades a las que se enfrenta el alumnado con necesidades especiales de apoyo educativo y sus familias son:

   – El agotamiento emocional de los padres. (Realmente agotador, frustrante y desesperanzador. Un miedo en forma de impotencia que se suma a los miedos ya existentes por las dificultades especiales de mi hijo. Muchas veces cuesta saber si te estás pasando o te estás quedando corto)

   – Actitudes de evitación de los profesores hacia los alumnos con discapacidad intelectual. (Se trata de una actitud de buena parte del profesorado que resulta muy evidente. Yo, personalmente, lo compruebo día a día no solo como padre sino también como educador) (¡No puedes dedicarte a la educación si lo que buscas es trabajar lo menos posible o dar clases solo a un grupo homogéneo que no presente dificultades especiales! ¡Así de claro lo digo!) (Como todos sabemos, en buena parte de nuestros centros escolares “el privilegio” de la antigüedad se usa con frecuencia para elegir los cursos fáciles y no es extraño que sean los noveles, interinos o recién llegados a quienes les correspondan los cursos más complejos y difíciles. Dicha realidad nos da una idea del concepto de educación que tiene la sociedad y, como parte de ella, nuestro profesorado) (Y, lógicamente, parto de la base de que existen excelentes profesionales. Grandes profesionales que muchas veces, trabajan a contracorriente, incluso con la mirada recelosa de sus compañeros/as o con trabas por parte de la dirección del centro)

La falta de formación de los profesionales. (Otra evidencia que no se soluciona o, siquiera, se palia por parte de las administraciones educativas).

Falta de motivación del profesorado. (Y no se trata, únicamente, de dar palmaditas en la espalda en forma de reconocimiento de labores especiales realizadas, sino, más bien de estímulos, remuneraciones y privilegios en forma de más y mejores medios para quienes hacen más y mejor lo que tienen que hacer y todo ello sin obviar, por supuesto, llamadas de atención a quienes no cumplen con sus obligaciones).

   – No aceptación entre compañeros en la etapa de educación secundaria. (El alumnado con necesidades especiales es, generalmente, marginado positiva o negativamente en el contexto del aula y lo es como resultado de una educación segregadora y etiquetadora como corresponde a la sociedad competitiva y despiadada en la que estamos inmersos. Solo desde la educación en valores y la aceptación asumida de la diversidad como valor positivo es posible la integración de todo el grupo-clase)

   – Maltrato físico hacia estos alumnos. (Prefiero, ni siquiera, comentar esto)

   – Problemas de relación social. (Desde el momento en que existe marginación, exclusión o segregación, se crean problemas de relaciones sociales. Obvio)

   – Líneas segregadoras, derivación a centros específicos. (Es más fácil y más cómodo para el profesorado y los equipos directivos de los centros “quitarse de en medio” a alumnos con necesidades especiales aunque ello sea antipedagógico, cruel y de una bajeza moral que hace a uno sentir vergüenza de ser tan humano como quienes adoptan estas posturas y que, para colmo, son EDUCADORES!!) (Y respecto a las líneas segregadoras, TODOS (incluida la administración educativa) sabemos que existen (los “malos” a un lado y los “buenos” a otro) a pesar de ser ILEGALES, mediante “trampas” en forma de “grupo bilingüe”, por ejemplo. ¡Igualmente antipedagógico e inmoral!.

Los centros educativos no tienen por qué satisfacer los deseos de segregación de los padres y madres de hijos sin necesidades especiales (aunque sean mayoría) porque los profesionales, los pedagogos, los que se supone que entienden qué es la educación son los/las profesionales que trabajan en los centros.

   – Alternativas de futuro, inclusión laboral. (Con esta realidad de la educación… ¿Qué perspectiva de futuro podemos tener para con nuestros hijos/as y/o alumnos/as? ¿Qué tipo de sociedad queremos construir? Y, sobre todo, ¿cómo tenemos la desfachatez de quejarnos de una mala educación, en comparación con los países nórdicos, cuando resulta que apoyamos medidas antipedagógicas?)

   – Grado de frustración al que está sometido el alumnado. (El alumnado con necesidades especiales tiene ya, de por sí y por definición, que cargar con su enfermedad o su discapacidad. Lo último que deberíamos hacer es llenarlo de frustración, desidia y desilusión. ¡Más cruel y  antipedagógico, imposible!)

   – Desmotivación, falta de orientación práctica. (Lógicamente este tipo de alumnado termina desmotivado y pasando las horas de clase esperando a que sea la hora de volver a casa, aburrido y sin entender nada ni por qué. Justo lo contrario de lo que debería ocurrir).

CONCLUSIONES:

La realidad, la triste realidad que, como padres y madres de hijos e hijas con necesidades especiales de apoyo educativo, nos encontramos en las distintas etapas educativas por las que pasan nuestros hijos, es la de que nos chocamos contra la pared de acero del sistema y de la sociedad, en general, que con su inmovilismo e incomprensión, con su falta de sensibilidad y preparación, dificultan el pleno desarrollo de personas con derechos y obligaciones exactamente iguales que los del resto  pero con especiales dificultades para desarrollarse en plenitud.

La realidad, la triste realidad es que los avances, descubrimientos y nuevas tendencias en pedagogía marchan a años luz por delante de su implementación.

   La realidad, la triste realidad es que, precisamente desde el ministerio de educación, es desde donde se empieza a fomentar la exclusión, la segregación y la diferencia de clases con medidas antipedagógicas, retrógradas y desfasadas, más propias de los años de la post-guerra que del siglo XXI.

En el centro educativo al que van nuestros hijos e hijas, en algún momento, algún día “alguien” nos recomienda que es mejor que nuestro hijo vaya a un aula específica o que pase más horas en el aula específica que en el grupo-clase ordinario (aunque ello implique exclusión, marginación o segregación y se prive a todo el alumnado del enriquecimiento que supone un aula diversa) dado que el colegio o instituto no cuenta con los medios necesarios (medios materiales, tecnológicos o audio-visuales y medios humanos con profesorado de apoyo o especializado).

Y esa es una realidad que todo el mundo entiende y que es constatable. Los padres y madres también lo entendemos, por supuesto (a pesar de que en muchos casos no es más que una excusa para apartar a alumnos “incómodos”. Y todos sabemos que eso pasa con demasiada frecuencia)

Solo decir que también existe otra realidad, y es que el profesorado y equipos directivos de los centros no quiere “complicarse la vida” teniendo que atender a un alumnado con necesidades especiales porque ello implica trabajar más, cumplir con sus obligaciones, hacer gala de una ética profesional que se les presupone y desarrollar un trabajo para el que no está cualificado (aunque nadie admita no estar cualificado y para tapar esas carencias se culpabilice a la administración educativa de turno, que es un “ente” abstracto al que se puede culpar de todo mal o a las familias, en general).

Nosotros, los padres y madres, muchas veces, y en pos de ver feliz a nuestro hijo o, simplemente de no verlo marginado y sin la especial atención que necesita, accedemos resignados e impotentes y contribuimos a su no inserción en la sociedad (inserción que comienza con la inclusión en la representación de la sociedad que supone el aula).

   No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

Otras veces no accedemos a esa “invitación” por parte del departamento de orientación, la dirección, la jefatura de estudios o la dirección del centro (o, incluso, todos a la vez) y nos arriesgamos a que nuestro hijo sea víctima de esas realidades que he enumerado antes en el estudio. Intentamos “estar encima” controlando e interviniendo en el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestro hijo, pero sin exigir demasiado ya que… No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

Adquirimos un material necesario para nuestro hijo (pagándolo, por supuesto) cuando resulta que el centro tiene asignada una partida específica, para adquirir este material, que se ha gastado en “otras necesidades” del centro. O intentamos no darle trabajo extra al profesorado para que no se “cabree” con nosotros y no la pague con nuestro hijo. Supongo que por eso, cuando damos con un profesor o profesora que se implica más de lo normal con la educación de nuestro hijo es, para nosotros, como ver el cielo abierto.

Y así andamos. Suplicando derechos esenciales, frustrados, impotentes, desesperanzados y en manos de la providencia, y teniendo que “batallar” con un profesorado, en muchos casos, insensible e inconsciente o con padres y madres de hijos e hijas “normales” (me rio yo de “los normales”) que no entienden ni quieren entender que, aunque solo fuera por el bien de sus propios hijos, sería buena la inclusión y mezcla de todo tipo de alumnado.

Todo esto que acabo de comentar son tristes realidades que TODOS conocemos y que todos padecemos. Realidades como puños que hoy me he decidido a poner al descubierto a ver si, por casualidad y tras leerme, nos hace concienciarnos un poco más acerca de una problemática que padecemos en mayor medida nosotros pero que afecta a todo el sistema educativo.

Pero como no quiero terminar el artículo con una visión tan negativa como real, lo voy a “rematar” con propuestas que hacen ilustres pedagogos para conseguir los cambios necesarios para una verdadera inclusión y educación de calidad.

Dichos cambios, partiendo de las realidades actuales, son:

   – Cambio de actitud en el profesorado: Trato igualitario hacia todo el alumnado. Mayor profesionalidad. Mayor cualificación.

   – Necesidad de concienciar al profesorado en valores.

   – Importancia de disponer de más material gráfico, tecnológico y manipulativo así como de espacios apropiados para el desarrollo de las enseñanzas.

   – Adaptación del ritmo de la clase y contar con un profesor de referencia.

   – Disminución de la ratio profesor-alumno. (No puedo dejar de criticar que desde el mismísimo ministerio de educación se haya dicho que la ratio no influye en una educación de calidad. Esto demuestra el nivel de nuestros representantes políticos)

   – Conseguir una buena coordinación que facilite una mejor atención por parte del profesorado y una ayuda más efectiva por parte de la familia.

   – Pautar reuniones, con más frecuencia, en las que estén presentes profesionales, familias y alumnado.

   – Actualización legislativa, en la que se planteen alternativas de continuidad de estudios.

   – Instauración de contenidos prácticos en la programación académica.

   – Aumentar el número de profesores y profesoras así como personal de apoyo.

Fdo. Diego Bueno Linero

HABLEMOS DE DERECHO AL VOTO Y DEMOCRACIA… POR FIN!!


Ya se que lo obvio indica que democracia equivale a derecho al voto.
¿Qué frase corta resumiría lo que significa la democracia?: “Capacidad de elección o sanción de normas, leyes o representantes”.
Pero resulta que las democracias son complejos mecanismos articulados con múltiples reglas de participación en los procesos de deliberación, toma de decisiones, en los que el poder se divide, constitucionalmente o estatutariamente, en múltiples funciones y ámbitos territoriales, y se establecen variedad de sistemas de control, contrapesos y limitaciones que llevan a la conformación de distintos tipos de mayorías, a la preservación de ámbitos básicos para las minorías y a garantizar los derechos humanos de los individuos y grupos sociales.
Dicho de otra forma…
No es tan fácil y burdo como votar y no es lo único que me identifica como demócrata (el derecho al voto).
Es evidente que no todo es “votable”.
No se puede votar, por ejemplo, si se le aplica la pena capital a un reo porque la pena capital es ilegal en España.
Me jode que los políticos manden mensajes simplistas al pueblo del tipo…”No eres demócrata porque no me dejas votar” o del tipo… “Si es ilegal no se puede llevar a cabo una votación y ese dogma es irreversible”. ¡Pues míratelo y cambia la ley!, ¡cojones!, que para otras cuestiones bien que la cambiáis en dos minutos. ¡¡Sé claro y di lo que realmente piensas, pero no intentes confundir y engañar a la gente!!.
Lo peor de todo es que consiguen sumir a las personas en la confusión y son demasiados los ciudadanos que terminan siendo manipulados y cargados de odio exacerbado hacia la otra parte enarbolando banderitas que vienen a decir… “nosotros somos los buenos y vosotros los malos”. Tipo película de Superman o Braveheart cuando, en realidad, como siempre, de lo que hablamos, tristemente, es de un problema de dinero. Ni más ni menos. Un pacto fiscal (consistente, por supuesto, en que Cataluña aportara menos dinero al estado) habría resuelto el problema del independentismo. Por desgracia es así.
En la democracia moderna juega un rol decisivo la llamada regla de la mayoría, es decir el derecho de la mayoría a que se adopte su posición cuando existen diversas propuestas. Ello ha llevado a que sea un denominador común, en la cultura popular, asimilar democracia con decisión mayoritaria. La regla de la mayoría puede volverse antidemocrática cuando afecta derechos fundamentales de las minorías o de los individuos o cuando es opuesta a las leyes que, previamente, fueron consensuadas y votadas. De ahí, que en temas de estado sea necesario el consenso y el respeto a lo consensuado para que no cambien las normas y leyes cada 4 años (en temas de estado, repito).
Es cierto que si todos hemos votado una constitución, en caso de que una parte de esos votantes quiera rescindir ese compromiso, tendrá que tenerse en cuenta la opinión del resto. Sin embargo, dicha argumentación es indirectamente proporcional al derecho de autodeterminación que tienen los pueblos, pero… para pasar de una situación (de cumplir compromisos adquiridos y votados democráticamente) a la contraria (es decir, auto determinarse y hacerse país independiente), debe haber un proceso que no ha estar condicionado por circunstancias concretas o puntuales que podrían ser pasajeras (como la crisis, por ejemplo, o como el hecho de que gobierne en España quienes gobiernan ahora) y debe contar con un consenso y apoyo mucho más que mayoritario.
Todo esto viene a colación con los discursos y argumentación que vengo oyendo a defensores de la consulta soberanista en Cataluña y a los “noes” constantes que oigo a los “peperos”.
Argumentan, unos, que es antidemocrático no permitir que el pueblo catalán muestre su opinión (aun no siendo vinculante) y los otros, que es ilegal.
Las leyes que nos rigen (entre otras, una ley que dice que el estado español es indivisible y que, en cualquier caso, debe ser el estado español al completo el que decida) han sido aceptadas y votadas por todos. Es evidente que no era necesaria una sentencia del tribunal constitucional para saber que una consulta que plantee la divisibilidad del estado sería ilegal.
Y no puede realizarse una consulta ilegal porque lo ilegal, en una democracia, es antidemocrático.
Y por la otra parte, es cierto que las leyes pueden y deben cambiarse para adaptarse a las circunstancias de cada momento.
Otra cosa es que los políticos, como representantes de los ciudadanos, y dadas las características especiales de Cataluña se sienten, hablen y lleguen a acuerdos (Existe un problema en Cataluña desde el momento en que dos millones de personas salen a la calle a manifestarse) (Otra cosa sería analizar por qué existe ese problema, quien lo promueve y por qué, etc.). En mi opinión, se ha creado en Cataluña, la idea de que el estado español los “maltrata” . Idea que, en mi opinión, no se corresponde con la realidad, pero.. ya sabemos que reclamar mayor autogobierno y más dinero es una petición que no puede prosperar sin apelar a los sentimientos de las personas para movilizarlas banderitas en mano.
Cualquiera que me conozca sabe perfectamente que yo no soy ni “españolista” y ni mucho menos “pepero”, pero la democracia presenta el inconveniente de que, nos guste o no, todos debemos respetar a la mayoría. Ahora mismo, en España, el PP gobierna con mayoría absoluta y, por tanto, representa legal y legítimamente los intereses de un montón de ciudadanos. Dichos ciudadanos (que no son España pero que sí son mayoría en España) opinan que no hay que sentarse a dialogar acerca de la posible o futura independencia de Cataluña y eso, aun no estando de acuerdo, aun siendo poco inteligente y aun siendo injusto, es tan respetable como esa amplia mayoría catalana que está a favor de la consulta.
Y dicho todo esto, yo, personalmente, abogo por la consulta. Eso sí…. No ahora. Antes debe dialogarse (cosa imposible con el PP), llegar a acuerdos, respetar a las minorías, tener en cuenta mil detalles antes de empezar cuesta abajo y sin freno la carrera independentista porque se trata de un cambio muy brusco e irreversible (que afectaría a todo el estado español) y considero que todo el mundo debe estar lo suficientemente informado y el asunto lo suficientemente madurado antes de tomar una decisión así. Considero que debería ser una cuestión de años.
Hace 15 años, por ejemplo, la propuesta de una consulta soberanista en Cataluña no hubiera prosperado (lo dicen los datos de votos a partidos soberanistas) (por cierto… entonces CIU era un partido nacionalista pero no abogaba claramente por la independencia).
Ha sido ahora, cuando estamos en crisis (crisis que afecta a todas las comunidades, incluso a unas más que otras. Miren datos de renta per cápita, número de parados, personas en riesgo de exclusión social, índice de pobreza etc… y me darán la razón en que hay comunidades infinitamente más afectadas por la crisis que Cataluña) cuando los partidos nacionalistas catalanes se han decantado abiertamente por la independencia. Y eso no es lo más inmoral. Lo más inmoral es echarle la culpa de sus recortes al estado español, creando odio y separación (exactamente lo mismo que hace el PP).
El gran problema es que, usando los medios de comunicación de que disponen, han inculcado en la población catalana la idea de que España castiga y explota a Cataluña. Para empezar, España no es el PP y para terminar, eso es falso, sobre todo, teniendo en cuenta los niveles de autonomía y autogobierno que tiene Cataluña (que Pujol, cuando comparezca otra vez ante el pueblo, explique también qué beneficios obtuvo para Cataluña usando la famosa llave de gobernabilidad) (aparte de dar explicaciones de sus robos y los de su partido al pueblo catalán y español) (Robos, por cierto, tapados y ahora suavizados por el president Artur Mas).
Y por último… dadas estas circunstancias, ¿quién nos dice que dentro de otros 15 años (o cuando acabe la crisis) la idea independentista no se difuminará?
Pienso que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa a España y Cataluña (incluida la corrupción en la política y grandes empresas), considero que es una pena la separación y además entiendo que hay una parte enorme de injusticia en todo esto, tanto por uno como por el otro lado.
Yo pienso que la gente, el pueblo, independientemente del lugar donde haya nacido o del que se sienta identificado (cosa que no debe negarse a nadie y me causa todo el respeto como derecho inalienable que es), lo que realmente quiere es vivir en paz, prosperar, estar representados por políticos honrados y brillantes, tener cubiertos los derechos básicos en cuanto a educación, sanidad, seguridad, trabajo digno etc. y alcanzar niveles de bienestar óptimos para sentirse seguros y felices. Y aun así… si pasado el tiempo, consensuado con el gobierno español de turno y respaldado por una amplia mayoría, vistos objetivamente los pros y los contras y saldadas las mutuas deudas, el pueblo catalán decide ser país independiente… pues me parece perfecto.
Mientras tanto, no nos dejemos manipular.
Abogar a los sentimientos de las personas es lo que hacen las grandes multinacionales en sus anuncios publicitarios para aumentar ventas y demostrado está que da resultado.
A través de los sentimientos no entran solo los buenos mensajes pedagógicos, sino también los envenenados. Eso es lo que veo que se hace desde los dos gobiernos de derechas que hoy día gobiernan en Cataluña y España.
En conclusión: Es cierto que votar y opinar es democrático y también es cierto que incumplir la ley es antidemocrático así que nadie tiene motivos para dárselas de demócrata y tachar de anti-demócrata al otro.
Y por último… ¿Qué hacen mal cada uno de los gobiernos de España y Cataluña?
El gobierno de España:
• Mirar a otro lado ante un problema que es evidente. No hacer nada. Incluso ocultarlo (no hay más que ver los informativos de TVE). Es la típica jugada de la derecha española. Mirar a otro lado y ocultar los problemas. Ocurre con el problema del aborto, con la prostitución, con la pobreza y… por supuesto, con el independentismo.
• Manipular la información, desinformar, mentir cuando habla de que hay que dialogar y en la práctica ni dialoga ni lleva a cabo una política de acuerdos cuya filosofía consiste en ceder algo para acercar posturas y buscar el consenso.
• Apelar al ultra patriotismo del tipo ¡España una y libre! (banderita en mano, si es posible)
• Maltratar a todas las comunidades y, más en concreto, a los ciudadanos pertenecientes a los colectivos más vulnerables.
• Hacer de la corrupción, el clasismo y la prepotencia una forma de ser y estar
El gobierno de Cataluña:
• Desinformar y manipular a los catalanes a través de TV3 y con sus declaraciones mandando el mensaje de que España maltrata a Cataluña. Una forma, como otra cualquiera, de ocultar sus vergüenzas en cuanto a recortes y política económica. Una forma de no admitir errores y culpar de ello a la política del gobierno español (que tiene su gran parte de responsabilidad pero que está legitimado por las urnas mal que nos pese) (en todas las comunidades, por cierto) creando una conciencia colectiva de que eso es así, llenando de rencor a la ciudadanía catalana y mandando, subliminalmente, el mensaje de que con la independencia todos esos males de los que ellos “no son culpables”, quedarían resueltos.
• Adoptar una actitud inmoral y desleal. Inmoral porque desea renunciar al principio de solidaridad entre comunidades (más aporta quien más tiene) (Si la renta per cápita o el PIB en Cataluña son mayores, no es porque el pueblo catalán sea “mejor” que el extremeño, por ejemplo) y reduce el problema del independentismo a un problema de dinero (aunque apele a los sentimientos del pueblo para conseguirlo). Y desleal porque incita a romper compromisos aceptados, firmados, consensuados y votados en nuestra constitución, como solución a una crisis que afecta a todos y en todas partes.
• Usar la lengua catalana como forma de discriminación hacia los castellano-parlantes (exactamente igual que ocurría en tiempos de Franco pero ahora, al contrario) y como forma de concentrar a todo el pueblo catalán en los medios de comunicación catalanes para poder manipular fácil e impunemente.
• Apelar al patriotismo a costa de fomentar el separatismo (Banderita en mano también, por supuesto)

Fdo. Diego Bueno Linero

HABLEMOS DE LA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL PROPUGNADA POR EL PP PARA QUE GOBIERNE LA LISTA MÁS VOTADA… POR FIN!!!


Si hay algo que nos indigna a los ciudadanos de a pie, a los que estamos hasta los cojones de que nos recorten derechos, servicios básicos, sueldos, prestaciones sociales  y calidad del trabajo es….

Que encima nos tomen por gilipollas y se meen encima de nosotros.

La reforma de la ley electoral, DISFRAZADA de democracia tiene como único objetivo gobernar en más ayuntamientos y comunidades.

En España, a diferencia de otros países de la unión europea, el partido popular aglutina a toda la derecha. A la derecha moderada, a los liberales, a los reaccionarios, a los franquistas, a los fachas, a la extrema derecha. A toda la derecha!!.

Por el contrario, la izquierda, está más dividida que nunca (por definición, dado que la izquierda se basa en ideas, existen tantas izquierdas como ideas diferentes).

Hay mucha gente que “es” de podemos, o del PSOE, o de izquierda unida o de “ciudadanos” o de ERC o de Bildu etc.

Sacar rédito político de esa división (tan demócrata como sana y aconsejable para que toda la ciudadanía esté representada) solo es posible si se aboga por el bipartidismo.

Al bipartidismo se llega con una ley electoral que no permita la gobernabilidad a través de acuerdos (concretos o generales)

Sacar de la escena política a los terceros, cuartos o quintos partidos políticos en número de votos significa dejar sin representación a un considerable número de ciudadanos que se verían abocados al “voto útil” que, dada la similitud de ciertas políticas ejercidas por PSOE y PP pueden llegar a convertirse en voto inútil. Todo ello traería mayor desencanto y mayor abstención.

España no es como el reino unido o EEUU en que tienen asumido el bipartidismo.

Aquí, aun y por suerte, hay diferencias entre políticas de derecha y de izquierda y, concretamente, en la izquierda, hay muchos matices que hacen diferentes a los partidos.

El presidente Rajoy dijo hace como un año que no se reformaría la ley electoral salvo con un gran consenso. Hoy se desdice de lo afirmado (una vez más) para, evidentemente, gobernar allí donde pactos de izquierda (de esa izquierda que, por suerte, no aglutina todas las opiniones y discursos) hacen que no gobierne el PP.

Es legal plantear esta reforma.

Pero es inmoral intentar engañarnos una vez más queriendo hacernos creer que lo que se busca es más democracia cuando la idea es menos demócrata, menos plural, de menos representatividad y para colmo no se hace con consenso (tal como dijo) y todo ello buscando el interés electoral.

 

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE INCLUSIÓN EN LA ESCUELA…POR FIN!!


Nuevo artículo resultado de la indignación.

Inclusión. Esa es la cuestión.

Las personas nacemos ya incluidas. Incluidas en una familia, en un ámbito, en una sociedad, la que quiera que sea.

Por tanto no tiene sentido hablar de inclusión sino más bien de evitar la exclusión.

Y digo esto porque hoy día, en pleno siglo XXI y en un país como España que pertenece al “primer” mundo (ni que decir tiene que en toda África, Sudamérica y casi toda Asia el problema se multiplica exponencialmente) existe, ante la pasividad general de la sociedad, exclusión de personas discapacitadas.

Existe en todos los ámbitos pero, sin duda, el que más me indigna es el ámbito educativo.

Existe exclusión desde el momento en que dejan de atenderse las necesidades específicas del alumnado discapacitado. Ya es difícil, para este tipo de alumnado, vencer los obstáculos que supone convivir con su discapacidad, pero más aún lo es, si no cuenta con la ayuda del estado y la comprensión de la sociedad.

Y no hablo de ayuda caritativa, sino de ayuda necesaria para que prevalezcan sus derechos fundamentales como persona y como alumno o alumna.

Porque es la sociedad, en general, la que debe reclamar los derechos que nos usurpan.

A veces caemos en el recurso fácil de responsabilizar a los políticos de todo mal y aunque es cierto que son ellos los que legislan y administran, también lo es que actúan como representantes del sentir popular (mal que nos pese).

Veo cómo los medios de comunicación se hacen eco de vulneraciones de derechos fundamentales como el derecho a comer, trabajar, disponer de agua o de vivienda, por ejemplo.

Es lamentable que todo esto suceda ante nuestros ojos y ante la pasividad de la mayoría  pero no toda vulneración de derechos cuenta con opositoras como Ada Colau para hacer visible el problema con esa nitidez de palabra e ideas. De hecho es lamentable que tenga que ser así.

Respecto a la exclusión social a la que se somete a las personas con discapacidad, observo una pasividad general que, además de indignarme, me asusta.

Como que socialmente queda asumido que la persona discapacitada no puede participar plenamente de la vida social, empezando por la escuela.

Pues no solo puede, sino que DEBE!!

Por desgracia sé que hay mucho de “te ha tocado” o “mala suerte” o “esto es así y es inevitable”.

Lo mismo se pensaba de esos “negros” que no podían entrar en bares de “blancos” o de esas mujeres que no podían votar hace solo un siglo (“le ha tocado”, “mala suerte”, “es inevitable”). Asusta pero es así, está ocurriendo y se disfraza de diversas excusas (la crisis, la biología, el hecho de que es mejor para el propio alumno excluirlo, o, simplemente, “el porque sí”).

La crisis debería hacer que el estado velara aun más para que las personas en riesgo de exclusión no se vean excluidas. La primera obligación de un estado es garantizar la igualdad de derechos de todos los que lo componemos  y, a partir de ahí, tratar de conseguir su no exclusión disponiendo los medios necesarios para ello. Y cierto es que en materia de legislación se cumple, otra cosa son los medios que se disponen para que se cumplan las leyes.

Y medios hay ¿eh? Otra cosa es la priorización de recursos.

Entiendo que en el contexto capitalista en el que nos encontramos, cada cual, individualmente, tenga derecho a prosperar y/o enriquecerse, pero de la misma forma que no es de recibo que haya niños que pasan semanas enteras a base de macarrones con tomate mientras se tira comida a la basura o mientras un sector de población cena caviar cada noche, tampoco lo es que la educación sirva para discriminar al diferente o al más débil.

Muchos padres y madres queremos que nuestros hijos e hijas estudien solo junto a niños y niñas “normales” (no sea que se les pegue algo malo o que ello dificulte su preparación).

Es el concepto de educación lo primero que hay que revisar o, más bien, inculcar a la sociedad para que se entienda que educar va mucho más allá del viejo modelo de la revolución industrial que abogaba (y lo sigue haciendo) por el aprendizaje memorístico y la adquisición de conocimientos con distinción de clases sociales, sexo o, incluso, credo.

Según la UNESCO, la educación se asienta en cuatro pilares fundamentales marcados como grandes objetivos:

  • Aprender a Conocer
  • Aprender a hacer
  • Aprender a Vivir Juntos
  • Aprender a Ser

Es evidente que esos padres y madres, a los que me refería, no tienen claro qué es educar (se piensan que la competitividad insana hará que sus hijos sean más felices jajajajaja)

Dice también la UNESCO que la educación debe:

  • Garantizar el desarrollo cognitivo de los educandos
  • Estimular el desarrollo creativo y afectivo para que puedan adquirir valores y actitudes que les permitan ser ciudadanos responsables.

Para las personas con discapacidad, la mejor educación es la que, atendiendo a las características específicas de cada alumno, no hace distinciones en cuanto a derechos

Pero para el alumnado que no tiene alguna discapacidad, ¡¡¡TAMBIÉN!!!

Si abogamos por una sociedad más justa en la que lo importante sean las personas y el sentido ético de la ciudadanía, la no exclusión de personas debería ser obligatorio.

El mundo, por ciego que se sea, está formado por la mezcla de personas de todo tipo y condición. Aprender a convivir todos y todas no solo es bueno, deseable y enriquecedor, sino que desde el punto de vista de la justicia, debería ser obligatorio, y la escuela, es el mejor ámbito para aprenderlo.

Es el estado quien tiene la mayor responsabilidad de hacer que esto sea así y es la sociedad entera la que debería poner el grito en el cielo si esto no es así.

¿Colegios para alumnos excelentes?

¿Colegios para ricos?

¿Colegios para católicos?

¿Colegios para discapacitados?

¿Colegios para buenos alumnos?

¿Colegios para alumnos en riesgo de exclusión social?

¿Colegios con distinción por sexo?

¿Harán colegios para los nacidos en España?…

¿Colegios para usuarios de facebook?…

Simplemente lamentable

¿Pero qué educación es esa? ¿Qué concepto de educación tiene la gente?

En fin…

Da miedo, si.

Dinamitar la esperanza desde la escuela es acabar con el futuro antes de que llegue y eso se consigue haciendo que se vea como normal lo que no es normal, haciendo que se vea como natural lo artificial. Desde pequeñitos. Lo siguen consiguiendo ante nuestra pasividad.

Luego nos quejamos de falta de ética.

No tenemos remedio la especie humana.

Muchas gracias

 

                                                                                                            Fdo. Diego Bueno Linero

HABLEMOS DE LECCIONES DE AMOR… POR FIN!!


HABLEMOS DE LECCIONES DE AMOR… POR FIN!!

 

   Me jode. Me jode mucho esa gente que se atreve a dar lecciones de amor.

   A decirle a alguien qué es y qué no es el amor. Para que aprenda. Pobrecito/a, que vive fuera del amor, que no lo conoce y que nunca lo conocerá. Miran a su víctima desde arriba, con condescendencia, casi perdonándole la vida, como si ellos/as sí supieran de lo que hablan. Son personas guiadas y auto-engañadas  por religiones absurdas que no se creen ni ellas (bueno, cuando nos interesa sí se la creen) y otras guiadas por convencionalismos aprendidos a base de una educación simple, inútil y desfasada, denostada por cualquier pedagogo y que no tiene en cuenta lo humano.

   Suelen ser personas que miran la paja en el ojo ajeno y que rara vez se miran a sí mismas (y cuando lo hacen es para auto-engañarse).  Personas que mal enjuician a otros aprovechando los malos momentos que todas las personas tenemos a veces. Que no reparan en el daño que pueden llegar a causar sus juicios en esos momentos  o, simplemente, que les da igual.

   Cegadas por sus necesidades de autoestima, de egos hambrientos o de carencias personales no dudan en intentar echar mierda a quien pasa por malos momentos. Aprovechan la debilidad. Ahí tienen su oportunidad. Es entonces cuando pretenden dar lecciones de vida y amor.

   No estaría de más reconocer ese error y perdonarse a sí mismos en vez de regodearse en la mierda del otro para satisfacer las propias necesidades de “silenciadores de conciencia”.

Lecciones de amor?

¡No las admito!.

¡Ni las doy ni las admito!

   No las admito absolutamente de nadie. Simplemente porque el amor, para mí, es infinitamente más fuerte que toda esa basura que habla de posesión, exclusividad, orgullo, “decencia” o falsa dignidad.

   El amor debe contener mejora personal (reconocer errores propios para luego intentar mejorarlos. Todos hablan de la bondad de esa postura pero pocos/as lo hacen realmente), humildad, compasión y, sobre todo, perdón. Y el amor no se canta o se dice cuando vemos la debilidad del otro. ¡El amor se demuestra!. Se demuestra todos los días, todas las horas y todos los minutos. Con el pensamiento, con las palabras y con los actos. Cada cual debe darlo en la medida de sus posibilidades. Y lo entiendan o no, hay quienes tienen muchas posibilidades. El amor es una trayectoria. Y se plasma y se implementa con detalles. Con millones de pequeños detalles y muchos grandes detalles. El amor se dice, se mira, se come y se mastica constantemente. Se siente y se mueve. Por mucho que, una vez rota, la ola se vaya, el mar sigue ahí y es más fuerte que cualquier ola. Las contiene, las genera y las crea.

El amor crea una trayectoria. Todos tenemos una trayectoria ya a la edad que tenemos. Mírenla y analícenla si les parece. Y entonces, cuando lo hagan, podremos empezar a hablar de amor.

   No basta con desear el bien del otro. Hay que procurarlo, buscarlo y promoverlo. Y eso sí que no todo el mundo está dispuesto a hacerlo con mil circunstancias en contra!

   Pues por ahí anda el amor. ¡Que lo sepan!.

   Y el amor es igual para los dos sexos. No entiende de género (¿En qué mierda de manual dice eso de que es el hombre el que debe “conquistar” a la mujer y estupideces de ese tipo?). Dos corazones se conquistan el uno al otro sea cual sea su género, su condición o sus circunstancias y todo depende de las posibilidades de dar y recibir amor.

   Y más que en la fidelidad, el amor está en la lealtad!

   Y perdura en el tiempo. Una persona jamás debería dejar de amar a quien amó.

Que cada cual interprete el amor como le de la gana, que cada cual viva su amor como quiera. Yo tengo mi idea de amor como la tiene cada uno de nosotros.

Pero lecciones no.

No las doy pero…¡No las admito!.

   Así que… lo dicho. Que cada cual opine y muestre sus opiniones como le salga del alma, cómo, cuándo y a quien quiera pero…No admito que, absolutamente nadie, me de lecciones de amor.

 Guste o no guste…Eso es lo que hay. 

HABLEMOS DE PREOCUPACIONES… POR FIN!!


HABLEMOS DE PREOCUPACIONES… POR FIN!!

 

   La preocupación es el sentimiento que nos inmoviliza en el presente por cosas que pueden llegar a suceder en el futuro.

  Cuando nos preocupamos por algo que todavía no ha sucedido, ponemos todo nuestro empeño en adelantarnos a algo que tal vez puede que no llegue a ocurrir nunca. Así, mantenemos nuestra mente ocupada con pensamientos negativos que lo único que hacen es atraer más de lo mismo.

   Al estar preocupados, no vivimos el presente plenamente y además, empañamos las experiencias actuales con nuestra visión pesimista.

   Gran parte de nuestras preocupaciones se refieren a cosas sobre las que no tenemos ningún control. Podemos preocuparnos todo lo que queramos, pero esto no nos llevará a solucionar el problema de ninguna manera. Incluso la gran mayoría de las veces, aquello por lo que tanto nos preocupamos resulta ser menos horrible de lo que imaginábamos.

   Como dice el famoso proverbio ¿Chino?… “Si el problema tiene solución… ¿por qué te preocupas? Si el problema no tiene solución… ¿por qué te preocupas?”

   Evidentemente ya sé que es inevitable preocuparse a veces, pero hablamos de la preocupación en exceso. La “preocupación”, dentro de unos límites tolerables, debería ser la antesala de la “ocupación”.

   La preocupación en exceso se convierte en ansiedad, miedo a lo desconocido y al futuro. Afectan tanto a la salud física como emocional, pudiendo generar estrés y trastornos de ansiedad. El miedo paraliza, la ansiedad modifica nuestra conducta y hace que no veamos la realidad tal cual es (empezando por cómo nos vemos a nosotros mismos)

   Cuando vivimos preocupados continuamente, nos encontramos en continua alerta, viviendo en un estado de permanente situación de peligro, que solo debería estar funcionando en determinadas ocasiones y no la mayoría de las veces. Así, poco a poco vamos perdiendo nuestra capacidad de funcionar normalmente, asumiendo que la vida es algo peligroso, sin permitirnos relajarnos o disfrutar de las cosas, de los momentos y de las personas.

   Cada situación se torna a vivirla como un conflicto o problema a resolver, incluso las más insignificantes obligaciones. Situaciones que deberían hacernos sonreír se vuelven estresantes.

   Hay, asimismo, que diferenciar entre el preocuparnos y hacer planes de futuro.

   Cuando hacemos planes de futuro, nuestro momento presente contribuye a que ese futuro sea mejor; mientras que cuando nos preocupamos, nuestro momento presente se encuentra inmovilizado por algo que creemos que puede suceder en el futuro. Por lo tanto, la diferencia es evidente.

  Para librarnos del exceso de preocupaciones es importante que reconozcamos la incertidumbre como una parte natural de la vida.

   Hay que aceptar la incertidumbre como hay que aceptar la existencia innegociable de la muerte.

   Ese miedo a lo desconocido tan conocido por todos nosotros, que quizás nos ate tanto a veces, forma parte de nuestro desarrollo, ya que no podemos saber todo lo que sucederá con absoluta certeza. Por lo tanto, ¡acepta la incertidumbre!.

   Cambia tu perspectiva.

   No te quedes anclado/a en pensamientos negativos o preocupaciones dirigidas hacia el futuro. Debes saber que por mucho que lo hagas no solucionarás nada. Tan solo si te centras en el presente y empiezas a manejar tu mente con eficacia, podrás manejar tu destino. Te llevará tu tiempo.

“La mente es un magnífico criado pero un amo terrible”.

Si piensas sólo cosas negativas, es porque no has cuidado tu mente y no has dedicado el tiempo y empeño necesarios para entrenarla a pensar en lo bueno. Por desgracia no nos enseñan eso desde pequeñitos.

Permítete vivir el presente, elige tus pensamientos y comienza a vivir en el HOY sin miedos.

   Hay técnicas y ejercicios que dan excelentes resultados pero… dado que “querer es poder”… si no quieres, no podrás.

 

Gracias!

 

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE ¿POR QUÉ ME LLAMAN EXTREMISTA?… POR FIN!!


Me llaman extremista.

Me dicen que soy muy extremista.

Y todo por defender con vehemencia y tajantemente mi idea de que el extremismo no es bueno jajajajajaja, mi idea de que la moderación es el camino y mi idea de que no debemos permitir que nos arrollen o que nos impongan lo injusto.

Todo por no conceder un ápice de terreno a los que valiéndose del poder pretenden aprovecharse de los que creemos en la moderación, en el perdón, en la amnistía, en la compasión, en las buenas formas, en la justicia social.

Me llaman extremista porque a estas alturas de mi vida no consiento que nadie me tome el poco pelo que tengo, por no consentir que alguien se aproveche de mi buena voluntad, por atacar de forma directa a quien quiere cambiar la realidad para adaptarla a su conveniencia personal, por dejar en evidencia a quien pretende apoderarse del ancho del embudo (hasta, incluso, el punto de generar pena en los demás).

Me llaman extremista por escupir a la cara a quien me escupe tres veces pensando que me la va a meter doblada y que, para colmo, no me voy a dar cuenta.

Me llaman extremista por llamar a las cosas por su nombre, por llamar hijo de puta a los hijos de puta, “malfollaos/as” a los/as “malfollaos/as”,  ladrón al que roba, cobarde  a quien  huye o “pilatos” a quien se lava las manos y mira a otro lado ante lo injusto (y todo porque no le afecta directa y personalmente).

Me llaman extremista por creer en la comunicación entre las personas mediante el empleo de la palabra sin tabúes, sin cortapisas y sin más limitaciones que las buenas formas, la educación y el no hacer daño gratuito a mi interlocutor (si lo merece y lo hago… no es gratuito).

Me llaman extremista porque a veces (solo a veces) no le rio las gracias a quien vanaliza lo trascendente o a quien solo ama la vida el día que se levanta con el pie derecho. Por no permitir que se rian ni de mi ni de los que amo ni de los más débiles ni de los que no pueden defenderse.

Me llaman extremista por decir a la cara (táctica que uso, únicamente, como defensa ante un previo ataque) las 4 verdades incómodas que a la gente no le gusta oir ni reconocer.

Me llaman extremista por ser fuerte y soportar las embestidas de temporales más destructivos que los que azotan habitualmente a la gente “normal”.

Me llaman extremista porque a pesar de todo no concibo la vida como una pelea ni calzo escopetas cargadas ni me dejo arrastrar por el desánimo, la rutina, el cabreo o las contingencias comunes que la propia vida lleva intrínsecas.

Me llaman extremista por decir claramente lo que todos piensan pero ninguno se atreve a decir.

Que cada palo aguante su vela, que cada cual sea responsable de lo que dice, hace y piensa!!

Y ante el error (intencionado o no) siempre cabe la disculpa, la petición de perdón y la rectificación. Pero si no es así… voy, sin piedad, a la yugular!!. Ataco de forma directa e implacable y uso todas mis armas sin compasión y aun así dejo margen para la autodefensa, para ponerme en el lugar del otro si el otro quiere que me ponga en su lugar, para tratar de ser comprensivo y benevolente con las circunstancias personales de cada cual.

Me llaman extremista porque no me callo ni una, porque las guardo y las saco cuando la ocasión lo merece, por defenderme cuando me quieren pisar.

Me llaman extremista por poner el grito en el cielo ante hechos lamentables y que no entiendo cómo no indignan a la gente.

Me llaman extremista por creer en mi, por quererme y, por tanto, tener capacidad para amar, por tener conciencia de que intento actuar de forma correcta, por admitir mis errores como primer paso para enmendarlos, por tener la suficiente capacidad como para “pillarlas al vuelo”, por ser duro de roer, por admitir que cuando me la cuelan es porque yo permito que me la cuelen pero no porque no me de cuenta.

Por todo eso me tachan de extremista.

Po vale!!

Eso es lo que hay!!

PD. Hay que ser extremista para tacharme de extremista!!

 

HABLEMOS DE CONSEJOS PARA QUE “LA NUESTRA” SEA UNA EXCELENTE PAREJA…POR FIN!!


CONSEJOS PARA QUE LA NUESTRA SEA UNA EXCELENTE PAREJA

1. Comunicación. La buena comunicación es esencial. Esto significa la importancia de ser capaz en todo momento de escuchar abiertamente, hablar claro y con sinceridad e interpretar correctamente otros signos de comunicación no verbal (enfado, cansancio, preocupación, distanciamiento, irritación, ilusión, entusiasmo…) (Buena asertividad). Se hace necesaria una confianza extrema que permita comunicar sin ser mal-juzgado y expresar lo que se necesita o reclama del otro.

2. Apoyo inequívoco. Esto significa una disposición total a apoyar todo lo que es bueno para tu pareja. Esperando y apoyando sus éxitos y máximos logros. Importantes los signos que demuestren ese apoyo. Apoyar también en el fracaso, la frustración, la desesperanza, la desesperación, la impotencia…El apoyo debe basarse, primero en escuchar, prestar atención, interesarse de verdad. Seguidamente en comprender, identificarse, ponerse en el lugar del otro, compadecerse, aceptar errores…. Y finalmente en aconsejar, empujar, animar, hacer ver lo positivo, impulsar y participar en la subida de moral.

3. Autoestima. Para ser un excelente compañero, primero debes preocuparte de estar bien contigo mismo. Preocúpate de tus necesidades de todo tipo: espirituales, emocionales, físicas, mentales.. y mejora como ser humano todo lo que esté en tu mano. No pierdas la inquietud ni las ganas de vivir y sentir.

4. Capacidad para perdonar. En una relación prolongada siempre se cometen errores en la vida de la pareja. No importa el amor que se sienta, algunas veces estaremos enfadados, heridos, resentidos acerca de algo que el otro ha hecho o no ha hecho. Estar siempre dispuesto y preparado para pedir perdón es esencial para la estabilidad y salud de la relación de la pareja a largo plazo. Es bueno aprender a tragarse el orgullo y es bueno que ese ejercicio de amor lo hagan loas dos. Saber pedir perdón y saber perdonar es una gran virtud al alcance de poca gente. Adiós al resentimiento, bienvenida la humildad y los corazones abiertos.

5. Amor sincero. Es uno de los fundamentos indispensables de una relación sólida. Esto será un buen “seguro” para soportar otras “inclemencias” en la vida de la pareja. El amor sincero parte de la admiración por el otro. El gran inconveniente es que el amor sincero requiere esfuerzo, esfuerzo diario. El amor es incompatible con el aburguesamiento o el estancamiento. Hay que trabajar y, además, hay que sentir placer en ese trabajo. Y no basta desear el bien al ser amado. Hay que procurarlo!!.

6. Igualdad. Compartir las obligaciones y los beneficios en régimen de equidad en todo lo que ocurra dentro de la relación de la pareja: retos, responsabilidades, elogios… Ser pareja significa compartir una vida, juntos, en todas sus facetas y hacer espacio para que la pareja haga sus propias contribuciones. Dadores y recibidores. La igualdad total es imposible pero la tendencia debe ser esa siempre.

7. Flexibilidad. El tiempo y las circunstancias nos cambiarán y por tanto es importante ser lo suficientemente flexibles  para adaptarnos y evolucionar. Es esencial, sin embargo, saber que no cambiarás tus principios (valores, compromisos, tendencias etc.) en el camino que la pareja debe andar conjuntamente. Capacidad de adaptación y evolución pero con la influencia del otro y sin renunciar a uno mismo. Difícil equilibrio este que hace que muchas parejas, al cabo del tiempo, se distancien al evolucionar cada cual en direcciones distintas.

8. Compromiso. En el mundo actual consiste,  frecuentemente, en enfrentarse continuamente a múltiples prioridades y responsabilidades. Es fácil para una relación actual olvidar la importancia de mantener una relación de pareja como la prioridad más importante, lo que requiere un compromiso contigo mismo en términos de tiempo, energía y dedicación. El amor  implica esfuerzos. El compromiso es amigo de la confianza. Romper uno u otra es romper esa “amistad”.

9. Ser positivo. Una persona que piensa negativamente hace que la convivencia de la pareja sea mucho más difícil. Pensar en positivo crea un buen clima en cualquier relación humana, y la relación de pareja no es una excepción. Buscar soluciones y no recrearse en los problemas a modo de queja permanente es buena idea.

10. Haz una relación divertida. Intenta sorprender a tu pareja. La vida es muy larga, hazla grata y divertida. Ten tiempo, paciencia e interés para sorprender a tu pareja. Juega, viaja, ríe, llora y vive la vida todo lo intensamente que puedas con ella. Hay que ser muy loco para convertirse en un cuerdo total. El fomento de la risa y el buen rollo es un seguro que garantiza una buena relación. La complicidad y sus gestos son esenciales. Fabricad dichos gestos y practicadlos juntos!

11. Sexualidad. No caigas en la monotonía y en la apatía. Aunque esté presente un amor sincero y verdadero, la pareja hará bien en cuidar, mimar, desarrollar, mejorar, todo lo relacionado con su vida sexual. Ten iniciativas y estimula al otro. Provoca y siente placer al conseguir enardecer a tu pareja.

12. Hijos. Los hijos deben servir para unir y no desunir. Educa y contempla a tus hijos desde la perspectiva de la pareja (y no desde la individualidad). Trabaja en la misma dirección y siempre trata de reforzar el papel de tu pareja ante tus hijos. Da muestras de cariño y amor delante de ellos. Aprenderán de lo que vean de vosotros.

13. Afrontar conjuntamente los problemas. Hay multitud de fuentes de problemas en la pareja. Intenta dar una solución rápida y eficaz conforme vayan viniendo… No escondas los problemas. Plantéalos con total libertad y con el único objetivo de solucionarlos. Los problemas también se comparten. Parte de la base de que tu pareja quiere, exactamente, lo mismo que tú, es decir… solucionarlos.