HABLEMOS DE TIPOS DE ESQUIROLES… POR FIN!!


HABLEMOS DE TIPOS DE ESQUIROLES… POR FIN!!

 

  1. Esquiroles obligados. Los que tienen un contrato precario y temen que los despidan (o que sean los primeros en ir a la calle en caso de despidos) como represalia de la empresa por participar en la huelga. Generalmente esperan con ansias la llegada de un piquete que les impida trabajar el día de la huelga.
  2. Esquiroles de nacimiento. Lo llevan en la sangre. Suelen ser de la hermandad del puño y se piensan que el resto somos tontos. Son los que, en realidad, no tienen un contrato precario ni corre riesgo su empleo (generalmente porque trabajan en un organismo público) pero alegan el punto 1 para así cobrar el día de la huelga y, para colmo, quedar bien ante el personal (personal que, generalmente no les dice nada por educación pero que sabe de qué pie cojean aunque ellos crean que no).
  3. Esquiroles ocultos. También de la hermandad del puño y, además, caguetas. Son los que dicen que van a hacer huelga o no dicen nada (alegando su derecho al silencio) y luego, a escondidas, van al puesto de trabajo.
  4. Esquiroles convencidos. Son los que, realmente, no están a favor de la huelga, generalmente, porque están contra los sindicatos y no quieren dejarse manejar por ellos (aun así les cuesta trabajo decirlo abiertamente ¿por qué será? (ver punto en común de los esquiroles para saber la respuesta)
  5. Esquiroles que hacen huelga. No saben de que va la huelga y a muchos de ellos ni les interesa, pero la hacen por cogerse un día de vacaciones y, en cualquier caso, quedar bien ante sus compañeros.
  6. Esquiroles por coacción. Reciben amenazas de empresarios. Son exactamente como los del punto 1 pero, además, están amenazados.
  7. Esquiroles de corrillo. Durante un tiempo antes de la huelga toman la palabra en corrillos para desprestigiar a los sindicatos convocantes con objeto de convencer al número máximo posible de compañeros de que no hagan huelga con objeto de no ser el único esquirol.
  8. Esquiroles por mayoría. Alegan, para justificar su condición de esquirol, que la huelga no tendrá seguimiento y que por mucho que se haga no se conseguirán los objetivos.
  9. Esquiroles lameculos. Son cono los del punto 1 y/o el punto 2, pero, además de por esos motivos, son esquiroles para apuntarse un tanto ante su jefe (jefe que, por supuesto es conocedor de la condición de lameculo del susodicho)
  10. Esquiroles excusados. Pueden poner cualquier excusa para no hacer huelga. Vale cualquier cosa. La excusa puede ser, desde una baja laboral hasta alegar que una vez tuvo un problema con un sindicato y decir que a partir de ese día hace lo contrario de lo que digan.
  11. Esquiroles de clase. Están a favor de la huelga y les gustaría hacer huelga pero su condición de facha les impide hacer huelga para no manchar su reputación.
  12. Esquiroles prostitutos. Reconocen abiertamente que no hacen huelga porque (eso alegan para justificarse) no pueden permitirse el lujo de perder el dinero del día. Suelen vender barata su dignidad. Incluso le ponen precio rápidamente.

PUNTO EN COMÚN DE LOS ESQUIROLES

Todos. Absolutamente todos aceptan las mejoras conseguidas tras la huelga (eso si… con el dinero del día de huelga en el bolsillo y su “reputación intacta”.

PD- Que cada uno de vosotros, esquiroles, se identifique con su tipo. Y si me he dejado alguno en el tintero, que lo haga saber, plis.

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HABLEMOS DE LOS SINDICATOS…POR FIN!!


HABLEMOS DE LOS SINDICATOS… POR FIN!!

 

Es el tema de moda. Eso es lo que hay que preguntarse, pienso yo. ¿Por qué está de moda?. Indudablemente, está en boga el tema del sindicalismo porque hay convocada una huelga general. Pero… además de eso existe (y eso no se puede negar) una campaña de desprestigio, hacia los sindicatos, iniciada hace ya tiempo. ¿Quién está interesado en desprestigiar a los sindicatos?. Esto es como cuando hay un asesinato. ¿A quienes interesa y quien se beneficia  del desprestigio sindical?. La respuesta a esa pregunta nos llevará al autor del asesinato.

Evidentemente, a quienes más interesa el desprestigio es a los empresarios. Aunque algunos de ustedes se piensan que eso de la lucha de clases ya está pasado de rosca y pertenece a otros tiempos, es evidente que lo decís desde el desconocimiento de la realidad, porque os guste o no, existe y existirá siempre un enfrentamiento entre los intereses (siempre opuestos) de los trabajadores y los empresarios.

Ni que decir tiene que los empresarios lo son, no para crear empleo, no para crear riqueza, no para beneficiar al estado. Los empresarios se hacen empresarios (libremente, por cierto) para hacerse ricos, para no tener que soportar jefes cabrones y, en cualquier caso, para acumular más capital y ganar más dinero que siendo simples trabajadores. El empresario puede elegir entre ser un trabajador normal o ser empresario. El trabajador, en cambio tiene que serlo porque no tiene la posibilidad de ser empresario (para eso hace falta dinero).

Por tanto, y partiendo de la base de que los intereses son contrapuestos (el empresario quiere SIEMPRE trabajadores que trabajen mucho y bien y que no protesten nunca y, el trabajador quiere SIEMPRE trabajar en las mejores condiciones y tener un sueldo lo mayor posible) es evidente que al empresario no le interesa que el trabajador se organice, ni que proteste, ni que exija, ni que reclame derechos.

Ese es el fundamento de la justificación de que existan sindicatos (derecho que tienen todos los trabajadores en empresas de más de 8 trabajadores y que queda recogido como tal en la constitución española. Esa que tanto defienden, con extremada vehemencia, por cierto, algunos).

El empresario cuenta con un arma que suele utilizar contra los trabajadores y que le confiere un poder contra el que hay que luchar para equilibrar la balanza. Me refiero al despido. Las personas que trabajan, lo hacen para poder ganarse un sueldo con el que mantener a sus familias. Si se deja totalmente en manos del empresario la posibilidad del despido libre, esos trabajadores estarán cohibidos a la hora de reclamar derecho alguno. Debe existir una organización (democrática, por más señas) que represente a los trabajadores y que pelee por derechos y mejoras en sueldos y condiciones laborales.

Me cabrea tener que ahondar en razonamientos tan de Perogrullo pero me doy cuenta de que en estos días y, gracias a la enorme campaña orquestada desde la derecha, se hace necesario que la gente sepa cómo son, en verdad, las cosas.

Si en este país gozamos (los trabajadores) de buenas condiciones de trabajo en muchos sectores, es, en enorme medida, gracias a la lucha de los sindicatos. Todos esos que criticáis a los sindicatos, debéis saber que gozáis de esas condiciones tan buenas (suele pasar, sobre todo, en el sector público) gracias a la pelea de los sindicatos. Cuando se negocian convenios colectivos y hay mejoras laborales, es gracias a los sindicatos. Si no te agrada la forma en que actúa un sindicato, puedes afiliarte a otro. Si no te gustan las personas que te representan en tu empresa, puedes votar a otros. O mejor aun… puedes presentarte tu mism@. Eso es la democracia.

¿Qué en los sindicatos hay golfos, ladrones etc.? ¿Me puede alguien decir en qué colectivo no los hay?

Pero… sin duda, también hay personas que prestan su tiempo y sus medios por defender ideas (ideas que luego repercuten en TU beneficio) y ese tipo de gente si que es difícil encontrarlas en otros colectivos (por ejemplo, en el de los empresarios).

Por último, recordarles que esos que se les llaman “liberados” (en el tono más peyorativo posible) no son más que trabajadores elegidos democráticamente por sus compañeros (y en el número que marca la ley) para que los representen. Evidentemente, esa representación exige una dedicación en forma de tiempo. A los empresarios y a la derecha, en general, no les gustan los “liberados” porque, por una parte, no están produciendo y trabajando en la empresa (y os recuerdo que los empresarios SIEMPRE quieren gente que trabaje mucho y que no proteste ni se organice para negociar condiciones de trabajo y exigir derechos) y hay trabajadores a los que tampoco les gustan los liberados porque, simplemente, los envidian y se quejan de que ellos están trabajando mientras sus compañeros liberados están exentos de trabajar en la empresa. A esos trabajadores yo les diría que se presenten ellos como enlaces sindicales o que no voten a los que no les gustan. Y si alguien hace alusión al dinero con el que el estado financia a los sindicatos, simplemente, decirles que el estado aporta cantidades de dinero a todo tipo de asociaciones (incluidos partidos políticos) y que el dinero por representante sindical/anual en España que aporta el estado es la cantidad de 30 euros/año. Cuando queramos atajar, de verdad, la crisis, deberíamos empezar por luchar contra el enorme fraude fiscal (que cometen la mayoría de empresarios, por cierto) y que comparado con lo que le cuesta al estado subvencionar a los sindicatos es una enormidad. Eso sí que es dinero de verdad. Las subvenciones… comparadas con eso son calderilla.

Ah! Y el último tema que quería tratar respecto al sindicalismo es el de los piquetes. Cada vez que hay una huelga (no forzosamente general) sale a la palestra el tema de los piquetes. Resulta que los piquetes coaccionan para que los trabajadores no puedan ejercer su derecho al trabajo….

UN MOJÓN!!

Por supuesto que coaccionan y por supuesto que tienen que coaccionar!!

Respecto de los piquetes hay dos tipos de quejas. Por una parte la que parte de los empresarios. Lógicamente, los empresarios (y la derecha, en general) no quieren piquetes (os recuerdo de nuevo que el empresario quiere trabajadores que trabajen siempre y que sean borregos porque el empresario SIEMPRE busca ganar más dinero y pagar menos sueldos, si es posible, creando menos empleo). Es evidente que a los empresarios les jode que haya piquetes (aunque os intentarán engañar diciendo que velan por vuestro derecho al trabajo).

Respecto a los trabajadores que, libremente, deciden trabajar (y, por tanto no hacer huelga) he de decir que en un porcentaje altísimo lo hacen porque temen represalias por parte del empresario y porque coaccionados por la precaria economía que tienen, no se pueden permitir el “lujo” de hacer huelga o de quedar en entredicho ante sus jefes. ESO SI QUE ES COACCIÓN Y NO LA QUE HACEN LOS PIQUETES!.

Por cierto… esos que dicen que no están a favor de la huelga que sea y que acuden al trabajo… cuando se consiguen cosas (aumentos de sueldo, mejora de condiciones laborales o retirada de medidas que lesionan a los trabajadores, como es el caso de esta huelga general) se montan en el carro y no renuncian a esas mejoras (que es lo que deberían hacer si fueran mínimamente coherentes).

Por todo ello tienen sentido los piquetes. Simplemente se trata de equilibrar un poco la desequilibrada balanza de poder existente entre el empresario y los trabajadores.

Gracias de nuevo por vuestra participación