HABLEMOS DE ¿ES BUENO GOLPEAR A UN NIÑO?… POR FIN!!


HABLEMOS DE ¿ES BUENO GOLPEAR A UN NIÑO?… POR FIN!!

¿A que planteado así (usando el verbo golpear) la respuesta es más fácil? (eso espero).
Vamos a aclarar las cosas y a llamar a las cosas por su nombre, por favor.
¿Dar un cachete en el culo?, ¿Dar un zopapo?, ¿Una colleja, quizás?. Señoras y señores!!. Todo eso es GOLPEAR. Golpear es dar golpes. Y golpear (lo queráis ver o no) es un acto de violencia. Estamos hartos de oír que la violencia no es buena, que hay mucha violencia etc. Y… resulta que los que estáis de acuerdo con GOLPEAR a un niño usáis la violencia. Por cierto… ¿Con qué finalidad?. Espero que nadie crea que un golpe es un acto educativo. Ya conocéis la típica frase esa de “una torta a tiempo… le habría venido bien y de esa forma este chico no se les habría ido de las manos”, o…”A mi me hace eso mi hijo y le doy una hostia…”
¿Realmente pensáis que una torta (o muchas) habría hecho que ese adolescente hubiera sido mejor chico o hubiera estado mejor educado?. Espero que vuestra ignorancia no llegue a esos límites pero por si acaso hay alguien de los que me leéis que, realmente piense que eso es así, solo decirle que las estadísticas (reales como la vida misma) nos dicen que las personas más violentas son las que han sido víctimas de un trato violento. Y visto por pasiva… aquellos que estáis de acuerdo en golpear a vuestros hijos (os valéis de vuestra mayor fuerza física, cobardes!) seguro que fuisteis golpeados por vuestros padres y, como ya deberíais saber, la violencia genera violencia y es una conducta aprendida. El ser humano nace con una violencia intrínseca (justificada por el instinto de supervivencia) que hoy día tiene menos sentido y, sobre todo, que es posible reconducir (educar).
Los que usáis el golpe contra vuestros hijos, lo único que hacéis es demostrar vuestra incompetencia como educadores (lo cual no es un delito. El delito está en no poner más de vuestra parte para ser más competentes y, muy al contrario, limitaros a lo fácil, es decir, golpear al que no puede defenderse). Demostráis también que no tenéis dominio de vuestras emociones y un escaso autocontrol (tener dominio de las emociones no es no tener emociones y ser frío como el hielo, sino controlarlas. Aclaro para los que me creáis frío. Es evidente que no me conocéis). Demostráis falta de recursos y demostráis que un acto de violencia, cobardía y nada educativo puede ser disfrazado con mil expresiones distintas y obtener el beneplácito del resto de padres violentos para ocultar la verdad.
Y ahora… vamos!. Hacedme las típicas preguntitas o planteadme los típicos problemas.
• 1ª cuestión que me podríais plantear: “Es que hay niños y niños” (diría alguno).
Respuesta. Pues claro que hay niños y niños. Al igual que hay padres y padres. Dicho de otro modo… los niños son lo que son los padres, así que no me vengas con gilipolleces. Los niños no los regalan en las tómbolas. Somos nosotros los que les ayudamos a ser como son (en lo bueno y en lo malo) y si por lo que sea no estás haciendo lo debido…¿Lo resuelves con golpes? Recuerda que pegar a tu hijo es pegarte a ti por tu incompetencia (solo que el golpe se lo lleva el, claro) de ahí que os cueste reconocer que sois incompetentes queriendo hacer ver que el golpe es una solución (recursos cerebrales para no auto fustigarse uno mismo y, por supuesto, hipocresía pura)
• 2ª cuestión: “Porque se le de un cachete alguna vez, tampoco va a coger un trauma”.
Respuesta: Solo faltaría eso. Que golpearais por norma. Por supuesto que no se va a traumatizar, pero… recuerda que el golpe JAMÁS es educativo (no lo digo yo. Lo dice cualquier especialista del mundo). No se le enseña nada bueno al niño con esa acción.
• 3ª cuestión: “Los padres también tenemos derecho a perder los nervios”.
Respuesta: Por supuesto que si, pero debemos ser conscientes de que es un error perder los nervios y, al igual que tenemos el derecho a perderlos, también tenemos la obligación de mejorar y rectificar. Cumplamos con nuestras obligaciones y seguro que los resultados serán mejores, y en cualquier caso, deberemos ser conscientes de que hemos actuado de forma incorrecta.
• 4ª cuestión: “¿Tu no has pegado nunca?.
Respuesta: Si. Que yo recuerde, una vez di un empujón a Sergio y en otra ocasión di unos golpes en el culo a David. Y me arrepiento de haberlo hecho y me prometí no volver a hacerlo. Y hasta ahora me ha ido bien. Quienes conozcáis a mis hijos sabréis de qué hablo.
• 5ª cuestión: “Se sabe que aun existe debate en EEUU, por ejemplo, acerca de la conveniencia o no del uso de los golpes con carácter educativo”.
Respuesta: Sin comentarios. Paso de hablar de un país que ha hecho de la violencia una forma de vida desde que se creó como tal.
• 6ª cuestión: “Pues yo he dado una torta a mi hijo alguna vez y me ha dado resultado y no por ello lo quiero menos”.
Respuesta: ¿Resultado? Qué resultado buscabas? Probablemente buscabas el cumplimiento de una orden de forma inmediata (probablemente tras habérselo dicho de mil formas distintas) o la “venganza” (Venganza es… ¿Has hecho tal cosa… pues ahora te daré tu merecido!!. Eso se llama venganza aquí y en Roma). Debemos tender a no tener que buscar la inmediatez en el cumplimiento de nuestras indicaciones (y hay recursos para ello, lo que ocurre es que se requiere conciencia, constancia y trabajo) y en el caso de que se necesite la inmediatez, hay formas menos violentas de conseguirla. Bastaría con que nos interesáramos en conocerlas y de popnerlas en práctica desde que son bebés. Y si tanto quieres a tu hijo… no lo golpees, coño!. Trátalo con cariño y respeto y no seas tan cobarde de valerte de su indefensión para imponer tus criterios y usar la violencia. Y si. Sí hablo de vosotros que habéis dado algún cachete alguna vez a vuestro hijo. Por supuesto, me niego a hablar de malos tratos y cosas más graves porque eso me consta que es algo obvio para todos.
• 7ª cuestión: “¿Y no son más violentas, a veces, las palabras y los gestos de otro tipo que un simple cachete en el culo?.
Respuesta: Si. Eso es cierto. Pero en este artículo hablamos de violencia física. Que haya palabras y gestos más violentos no te autoriza a emplear la violencia física ni la justifica, coño!.
• 8ª cuestión: “ Si quieres que te respeten hay que ser duro e inflexible y, en cualquier caso, a los niños hay que establecerles límites”
Respuesta: ¿Respeto?. ¿Pretendes respetar sin respetar tu la integridad física de alguien? (y mucho menos de tu hijo). No miarma no. Lo que te tendrán es miedo. Al respeto no se llega a través de la violencia o “dureza”. Es necesario llegar al respeto por el camino del sentido común, del buen ánimo y del cariño y todo ello no es, en absoluto, incompatible con poner límites (que es, justo, lo que ellos nos demandan). Se puede ser inflexible y se pueden poner límites usando la palabra (esa que nos distingue de los animales), incluso a veces, de forma contundente, pero dejando bien claro que esos límites los pones, precisamente, porque amas a tu hijo.
• 9ª cuestión. “No es lo mismo dar un cachete en el culo que golpear con intención de hacer daño a propósito”
Respuesta: Claro que no es lo mismo, como no es lo mismo robar un trozo de pan para comer que robar mucho dinero para drogas. Por supuesto que no es lo mismo, pero de la misma forma que esos dos actos (los del ejemplo) han de ser calificados como robo, golpear es golpear. Por cierto… ¿Es posible golpear intencionadamente sin pretender hacer daño alguno?. Ya, ya se que el daño es mínimo, pero evitable sin duda. Y que nadie me diga eso de… “es un daño que compensa porque aporta algo más positivo que el daño en si” porque si lo que queremos es educar… hay otras formas mejores de hacerlo y es nuestra obligación conocerlas y llevarlas a la práctica.
Y con esto acabo este artículo.
Solo espero que el tono… (¿Desafiante? ¿Transgresor?, ¿Provocador?. Calificadlo como os parezca) en el que me he dirigido a vosotros os haga, al menos, meditar sobre el asunto.
Por supuesto que no soy nadie para dar lecciones de nada. Simplemente (es penoso que tenga que aclarar esto una vez más jajajajajaja) opino sobre el tema. Cualquiera es completamente libre de opinar lo que considere oportuno en mi blog.
Gracias

Diego Bueno Linero

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