HABLEMOS DE CATALUÑA Y ANDALUCÍA…. POR FIN!!


HABLEMOS DE CATALUÑA Y ANDALUCÍA… POR FIN!!
Está claro que hemos seguido caminos distintos.
Los andaluces no poseemos ese sentimiento independentista-nacionalista tan arraigado (o, al menos, no denostado) en Cataluña.
Para empezar, como no puede ser de otra forma, ni que decir tiene que creo en el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Dicho en tono coloquial… que cada cual sea lo que quiera ser.
Me parece estupendo que cada pueblo sea independiente. Que luche por su soberanía.
Otra cosa es que yo lo considere algo bueno. A mi, sinceramente y en el contexto político actual, me parece una postura poco inteligente esa que promueve el separatismo. No le encuentro sentido alguno dado que, lo queramos o no, somos parte de Europa.
Pero entiendo perfectamente que de lo que hablamos no es de política, sino de sentimientos.
“Yo me siento de aquí, yo siento que debo tener mi himno, mi bandera, mi soberanía. Yo siento que debo auto-gobernarme o que no deseo compartir ciertas obligaciones con un país con el que no me siento, en absoluto, identificado, etc.”
Me parece perfecta cualquiera de estas argumentaciones.
¡Pero!!….. (y ahora vienen los “peros”)…
La realidad es la que es y no otra.
Porque parece como que el estado español maltrata a Cataluña y la somete a una presión (en forma de derechos y aportación al estado) distinta al resto de comunidades autónomas Y eso es lo que se desprende del sentir popular de una gran parte del pueblo catalán, probablemente, mal guiado por los sectores independentistas que controlan los medios de comunicación.
Y eso es, sencillamente, ¡falso!.
El estado de las autonomías se construyó por consenso (chapuza o no, que ese es otro debate) de todas las fuerzas políticas. El sistema electoral es completamente INJUSTO (y esto si que no es opinable desde el momento en que una formación nacionalista como CIU tiene más representación en el gobierno de España que otras formaciones que la doblan en número de votos.
O sea que… en definitiva, se me quiere hacer creer que el pueblo catalán está sometido al estado español A PESAR DE QUE SE TRATA DEL PUEBLO QUE MÁS INJUSTAMENTE (por número de votos) ESTÁ REPRESENTADO EN EL GOBIERNO ESPAÑOL!!.
Para colmo, el peso de los votos de partidos como CIU se convierte en fundamental para garantizar la gobernabilidad de España. Por cierto que…. Curiosamente, se ha aliado con el PP (otro partido nacionalista).
Dicho de otra forma….. El rédito político-económico y social que obtiene el pueblo catalán (por lógica aplastante) es infinitamente mayor que el de otras fuerzas políticas.
¿Y aun así…. (repito) se me quiere convencer de que el estado español (representado por el independentismo catalán en un número infinitamente mayor que lo que le correspondería por número de votos y con poder de decisión mucho mayor por la influencia de su voto a la hora de gobernar) margina a Cataluña?
Yo, desde siempre, he sido gran admirador del pueblo catalán. Es, sin duda, la comunidad, de las que actualmente forman el estado español (tras Andalucía, claro) que más simpatías me causa. Por muchos motivos entre los cuales destaco la comprensión de sus especiales circunstancias políticas y un carácter abierto a la modernidad.
Sin embargo, en estos últimos tiempos (coincidiendo con la crisis económica y los innumerables recortes en los que se encuentra inmersa toda España) vengo observando una ola de victimismo en los medios de comunicación y en los políticos catalanes que pueden llevar a la confusión a la gente.
Sinceramente, me parece injusto ese victimismo.
Me jode el doble rasero que emplean los nacionalismos (tanto el catalán como el español) para medir los mismos desdenes.
Lo ideal sería que uno, dado que se siente identificado con su pueblo, amara a su pueblo y se sintiera orgulloso de sus costumbres y sus raíces sin que por ello se atacara al pueblo vecino. Eso sería lo ideal pero también es cierto que no suele ser lo habitual.
Es lo que tienen los nacionalismos. Es lo que tiene el patriotismo exacerbado. Es lo que tiene, el egoísmo, en definitiva.
“Lo mío es bueno por ser mío.”
“Lo mío es mejor que lo tuyo.”
“Lo que me vale a mi no te vale a ti y viceversa.”
Egoísmo y, por tanto, injusticia.
Yo como andaluz no puedo opositar en Cataluña a ninguna administración pública porque como andaluz, no se hablar catalán, ni lo necesito.
La singularidad y la riqueza del pueblo catalán no es su idioma, sino el bilingüismo. Así lo veo yo.
Desde el momento en que el idioma es un obstáculo para la igualdad de derechos y oportunidades, se está actuando de forma excluyente.
Un catalán puede opositar en andalucía con las mismas oportunidades que un andaluz (y de hecho lo hacen)
Aquí tenéis un argumento para desmontar ese victimismo del que hablaba antes.
¿Qué pagáis más impuestos? ¿Qué contribuís más que otras comunidades a las arcas del estado y que, sin embargo lo que obtenéis del estado no va en consonancias a dicha contribución?.
Pues claro!
Como debe ser!
Es lo que tiene ser una de las comunidades más ricas del estado español.
Es lo que tiene contar con una renta per cápita más alta que la media del estado!!
Faltaría más!!
Pero voy más allá… Si Cataluña ha sido, históricamente, una comunidad rica, no se debe a que los catalanes seáis más listos, inteligentes o trabajadores que el resto (lo sois pero no más que el resto).
Durante los 40 años de dictadura franquista ocurrieron dos hechos fundamentales en Cataluña que se prolongaron durante todo ese tiempo.
Basta miarar hacia atrás con un poco de perspectiva y memoria para darse cuenta de que estos dos hechos explican la situación actual.
El primero es que hubo una represión policial (e incluso militar) extraordinaria. Todo aquello que oliera a catalán (empezando por el idioma) era reprimido y debía ser escondido si no se quería acabar en la cárcel, deportado o, incluso, fusilado.
El segundo es que, para acallar los movimientos independentistas, a Franco y su gobierno no se les ocurrió otra cosa que enriquecer a Cataluña (“Dame pan y dime tonto”). Así, se decidió invertir e insuflar dinero en industrias, servicios, bancos y hasta multinacionales (textiles y la SEAT, sobre todo).
Un pueblo rico no se queja.
Este hecho hizo que Cataluña obtuviera un estatus preferente con respecto al resto de comunidades. Algunas de ellas (por ejemplo, Andalucía) fueron denostadas, ultrajadas y además de sometidas a la misma represión, fueron olvidadas por parte del franquismo (con la aquiesencia de mi pueblo. No me duelen prendas para la autocrítica)
Los andaluces nos convertimos así en la granja de España. Fue promovido el latifundismo y los obreros del campo fueron llevados casi a la miseria para que buena parte del dinero que generaba nuestra agricultura se destinara a la creación de riqueza en Cataluña (y el país vasco).
Eso fue lo que hizo el gobierno franquista durante cuarenta años. Por tanto, la mayor riqueza del país catalán no se debe solo a la sapiencia e inteligencia de los catalanes.
En Barcelona la gente conducía su seiscientos, veía la tele en color y se iban de vacaciones a Mallorca mientras aquí, buena parte de la población pasaba miserias y (ojo, que ahora viene lo bueno) se veía obligada a emigrar a Cataluña (emigración fomentada por el franquismo para equilibrar la población de cataluña) a trabajar en esos trabajos que nadie quería hacer (de la misma forma que ahora todos recibimos inmigración rumana o ecuatoriana, por ejemplo) convirtiéndonos en ciudadanos de segunda por obligación.
Porque esa es otra!!
La idea de lo andaluz que se tiene en Cataluña es un poco desvirtuada (y ahora estoy generalizando y, por tanto, siendo un poco injusto, pero se que no ando lejos de la realidad). Hay que tener en cuenta que los andaluces que emigraron (cientos de miles) no eran médicos o abogados o arquitectos o profesores. Eran gente con necesidades precarias y, por ende, con un bajo nivel cultural. Dicho de otra forma… no me extraña en absoluto que tengamos en Cataluña una imagen de gente de bajo nivel cultural. Tan lógica como alejada de la verdadera realidad andaluza actual en la que seguimos teniendo muchas carencias en cuanto a educación pero hemos logrado estar más equilibrados con el resto de España.
Fuimos (y me consta que lo seguimos siendo) ciudadanos de segunda allí. Payasos que hacen reír porque son graciosos, sin dignidad, desertores de su tierra, dignos de lástima, mirados por encima del hombro y, para colmo, serviles.
Siempre hemos caído bien en Cataluña de la misma forma que a mi me caen bien los pobres negros sub-saharianos que venden pañuelitos en los semáforos.
Pero…. Llegó la democracia también a Andalucía. Y llegó justo cuando en España gobernó un tándem de sevillanos llamados Don Felipe González y Don Alfonso Guerra.
Todavía hay catalanes que se quejan de que los andaluces nos vimos favorecidos por ellos!!!
¡¡¡Pues claro que nos vimos favorecidos!!! (al igual que cataluña con las olimpiadas!. ¿O acaso nos olvidamos que el PSOE obtiene la mayor parte de sus votos de Cataluña y Andalucía?)
¡Faltaría más!.
Llevábamos más de cuarenta años siendo ultrajados y olvidados.
El hecho lingüístico catalán había que afrontarlo y había que hacer lo posible por favorecerlo, por restituir ese derecho que un pueblo tiene a hablar su idioma. Y así se ha hecho que yo sepa.
Pero también había que restituir todo lo que se nos robó a Andalucía durante esos cuarenta años. Y se nos robó el derecho a la educación, a llevar una vida digna, a no tener que abandonar la tierra por falta de recursos, a contar, en parte proporcional, con la riqueza del estado equitativamente repartida.
Y eso fue lo que hizo tanto el PSOE de Felipe González como el PSOE andaluz.
¿Qué vivimos de las subvenciones?. ¿Qué contamos con unas infraestructuras extraordinarias y además, son gratis?, ¿Qué nuestra sanidad y nuestra educación es universal y gratuita?, ¿Qué contamos con la ley de dependencia con más cobertura del estado?, ¿Qué los libros de texto son gratuitos?, ¿que hay más y mejores programas sociales que en otras comunidades?
Señores!!!. Tenemos lo que nos merecemos. Tenemos lo que hemos votado en estos últimos 30 años.
Y aun así, tenemos la tasa de paro más alta de España y tanto nuestra renta per cápita como nuestro PIB aun son más bajos que los de Cataluña
Vosotros habéis estado más ocupados con un independentismo sin sentido, sin mirar el signo político de los que os han gobernado. Habéis permitido (democráticamente) que os gobernara un partido nacionalista y, para colmo, de derechas. ¿Qué queréis?. Tenéis lo que habéis votado. Nosotros no tenemos culpa de que CIU no haya sacado aun más partido de su posición de privilegio en el gobierno del estado (posición injusta si nos atenemos a número de votos). Nosotros no tenemos culpa de que seáis una comunidad rica (gracias a todo lo que franco os aportó) y que, por tanto, tengáis que pagar más impuestos.
Nosotros no tenemos culpa de que vuestra sanidad y vuestra educación sea mucho más cara que en Andalucía ya que es el resultado de haber estado gobernados por un partido de derechas que VOSOTROS habéis votado democráticamente.
Entiendo la indignación de buena parte del pueblo catalán por no haber sido capaces de sacar más partido a la posición de privilegio con la que habéis contado durante demasiado tiempo, pero no entiendo la falta de autocrítica y… muchísimo menos entiendo ese victimismo del que hacéis gala últimamente.
Y aunque no me considero nacionalista andaluz ni español, si que quiero a mi tierra y me jode que se silbe el himno de España de la misma forma que a vosotros os jodería que se silbara el de Cataluña. Tan injusto y de mal gusto es un acto como el otro.
Cuando el Barça gana un título (títulos poco meritorios, por cierto, dado que tanto R.Madrid como Barça cuentan con la ventaja de estar financiados INJUSTAMENTE por las televisiones que pagan a esos clubes cantidades de dinero desorbitadas con respecto al resto de clubes, cosa que ocurre solo en España) observo que los futbolistas (legítimamente, por supuesto) automáticamente echan mano a una bandera catalana, los brasileños cogen una de Brasil etc, pero también observo que no hay ningún futbolista que se atreva a coger una bandera española (podrían hacerlo futbolistas españoles y no catalanes como hiniesta, Pedro o Villa, por ejemplo) y, sin embargo, no lo hacen porque está mal visto (y, por favor, no neguéis obviedades, plis). Y lo de la banderita me la trae floja. Lo importante es el hecho de que la bandera española se haya convertido en tabú. No me extraña porque se que Cataluña y su identidad como pueblo ha estado sometida por el gobierno franquista durante demasiado tiempo, pero eso me indica que existe una hostilidad hoy día, en Cataluña, hacia todo lo español. Y todo a pesar de que llevamos ya 30 años de democracia y a pesar de que Cataluña juega un papel en la política española, tan determinante como injusto. No digo (y esto es evidente) que todo el mundo sea así, pero… haberlo haylo y, en cualquier caso, lo hay en muuuuucha mayor medida que en otras comunidades.
A los que dicen que en España hay un sentimiento anticatalán, les diré que yo estoy en contra de ese sentimiento. Pero si mal está el sentimiento anticatalán, el sentimiento antiespañol está igual de mal. Me jode que tanto unos como otros critiquen eso del otro cuando ellos hacen, exactamente lo mismo (es lo que tienen los nacionalismos. Se retroalimentan de los defectos del vecino para ensalzar las supuestas virtudes propias).
Aun queda mucho por hacer en Andalucía. Demasiadas familias viviendo bajo el humbral de la pobreza, demasiadas carencias en educación, demasiados empresarios de la vieja escuela franquista, demasiados nuevos fachas con politos de lacoste, demasiado paro…
Si. Queda mucho por hacer pero mirando atrás en el tiempo… puedo decir en voz alta que me siento orgulloso de mi pueblo. De que haya hecho valer una filosofía de vida especial, alegre, pasional y vital, un sentimniento de amor a la tierra que, sin embargo ni es excluyente ni cuenta con el egoísmo propio de los nacionalismos. Una Andalucía universal. Y todo ello aun en circunstancias muy adversas. Esas virtudes, al menos, me enorgullecen.
Y me pregunto si quizás, el nuestro sea un modelo a imitar en otros contextos.
No creo que los andaluces seamos del todo conscientes de nuestro enorme potencial.
A los catalanes os digo que ánimo!. A seguir peleando por vuestros derechos, por que podáis ser lo que queráis ser. Pero no creo que esté de más saber de donde venimos, quienes somos y a donde queremos ir. Es una sugerencia que como admirador de lo catalán me atrevo a lanzar.
Gracias
Fdo. Diego Bueno